Habitaciones dedicadas

El paso de ilustres huéspedes, que eligieron durante los años el Grand Hotel et de Milan como su “casa milanesa” , es celebrado por las suites a ellos dedicadas. En cada una está presente una selección de objetos, fotos, documentos autografiados y otros recuerdos, pertenecientes al personaje o reconducibles a su vida. Giuseppe Verdi, Gabriele D’Annunzio, Maria Callas, Giorgio Strehler, Enrico Caruso son unos de los personajes en honor de los cuáles han sido nombradas las suites y junior suites del hotel.

Luchino Visconti - 418

Para Luchino Visconti el Grand Hotel et de Milan siempre fue como su casa. Allí organizaba los encuentros de trabajo, allí se reunía con los demás para ir a los estrenos al Teatro alla Scala, y luego todos formados a lo largo de la calle Manzoni se iban al Teatro. Además, fue justo en el Grand Hotel et de Milan que Visconti convocó al joven Danilo Donati, el que luego se habría convertido en uno de los más famosos sastres del espectáculo, cuándo aún movía sus primeros pasos en el mundo del textil, trabajando como botones en una tienda de textiles en la calle Montenapoleone. Intuendo el talento, Visconti lo convocó en hotel para proponerle mudarse a Roma y trabajar en una grande sastrería teatral, dando así comienzo a una relación profesional y de amistad que habría durado toda la vida.

Maria Callas - 114

Maria Meneghini Callas a menudo fue huésped del Grand Hotel et de Milan entre 1950 y 1952, en ocasión de las funciones de Aída, Las vísperas sicilianas, El rapto de la casa de fieras, Norma, Macbeth y Mona Lisa que se presentaron al Teatro alla Scala. Ella y Meneghini, su primer esposo, eran capaces de discutir horas en la recepción delante de la caja de seguridad abierta, para elegir que joyas ponerse. En febrero de 1953 se mudó a su nueva finca de Milán para encontrarse con Luchino Visconti, él también huésped habitual del hotel, para las funciones de la Traviata en el 1955.

Giorgio Strehler - 206

La estancia 206 está dedicada a Giorgio Strehler. Llegado muy joven a Milán, conoció a Franco Parenti Paolo Grassi y, juntos a él y Nina Vinchi, fundó en 1947 el Pequeño Teatro de la Ciudad de Milán, originando creaciones que quedarán en la historia del teatro, como el Hotel de los pobres de Gorkij y Los gigantes de la montaña de Pirandello. Entre 1969 y 1971 Strehler dejó el Pequeño para fundar el Grupo teatro y Acción, pero regresó en 1972. Una grave crisis institucional del Pequeño Teatro lo obligó a dejar su cargo en diciembre de 1996. Su última dirección, Cosí fan tutte de Mozart, finalmente, en su nueva planta, se interrumpió por su muerte.

Giorgio De Chirico - 308

El Grand Hotel et de Milan siempre ha sido una referencia para los más grandes artistas del mundo. Era inevitable que también Giorgio De Chirico, máximo exponente de la pintura metafísica, lo eligiera como su residencia en sus estancias milanesas desde los años Cincuenta. La elección del Maestro también era consecuencia por la cercanía del Hotel con la galería de arte del amigo Jolas, importante coleccionista y experto de arte internacional. La galería estaba de hecho en la calle Manzoni, a pocos pasos del hotel, que se volvió así una especie de dépendance. De Chirico regresó a menudo al Grand Hotel et de Milan y su última estancia fue pocos años antes de su muerte, en ocasión de la Trienal de Arte de Milán en 1973, para la cuál realizó la célebre fuente de los Baños misteriosos.

Enrico Caruso - 306

Entre muchas anécdotas que relacionan el Grand Hotel et de Milan a los grandes personajes de la Ópera italiana, uno se refiere al tenor Enrico Caruso, al que es dedicada la Suite 306. El tenor se encontraba en Milán para cantar en el Teatro alla Scala bajo la dirección de Arturo Toscanini. En el mismo periodo Fred Gaisberg, pionero de la grabación fonográfica de la casa discográfica La Voz de Su Amo, pidió al tenor grabar algunos temas de la ópera “Alemania” y Caruso hizo montar en el hotel una especie de estudio de grabación: fue justo aquí que se grabó el primer disco a matriz plana de la historia de la música, Gaisberg era tan entusiasta de la voz de Caruso que, no obstante, el rechazo de la casa discográfica de pagar la enorme cifra de cien libras inglesas, pedidas por el tenor, pagó de su propio bolsillo con tal de grabar su voz.

Tamara de Lempicka - 405

Nacida en una familia acaudalada, la bella y atrevida pintora polaca, conoció Gabriele D’Annunzio en el 1925. El poeta de hecho, considerado entre los máximos exponentes de la literatura del siglio XX, tenía una grande pasión por las bellas mujeres y por las diferentes cartas, con papel timbrado del hotel, son testigo de una relación juguetona y de amistad entre Tamara y Gabriele. Durante sus estancias italianas, Tamara se dividía entre el Vittoriale (morada de D’Annunzio en Desenzano) y el Grand Hotel et de Milan, su casa milanesa, donde era hospedada por el mismo D’Annunzio. En el Vittoriale se ha encontrado mucho material relacionado al Grand Hotel, entre tantas cosas también se encontraron diferentes cuentas de huéspedes de D’Annunzio al Grand Hotel. Entre esos también Eleonora Duse.

The Duke and Dutchess of Windsor - 205

Dom Pedro II de Braganza - 123

Eleonora Duse - 314

Lucio Dalla - 305

Nureyev - 112

Camera degli artisti - 518

Camere e Suite
Los interiores del Grand Hotel et de Milan discretos y refinados, conquistan con la atmósfera irrepetible de ambientes enriquecidos en el tiempo con objetos y muebles exclusivos que ya son parte de su historia. Las habitaciones conservan perfectamente los muebles y los detalles de la época, así como los pisos de duela y los mármoles italianos que decoran las grandes salas de baño. Setenta y dos habitaciones y veinte y tres entre suites y junior suites, ofrecen diferentes tipologías de estancias.
La habitación es compuesta por una grande y luminosa sala con chimenea y muebles originales de la época, un habitación para dormir y dos baños. La suite ha sido recientemente remodelada y se presenta hoy más elegante que nunca. La habitación y la sala pueden alquilarse separadamente y Sala Verdi puede volverse un esplendido marco de antaño, perfecta para una estancia, para fiestas y encuentros de trabajo en una refinada atmósfera retró.